domingo, 3 de mayo de 2009

El recordar, Osho (fragmento)


.El “recordar” es la cosa más difícil, porque estamos dormidos. ¡Estamos profundamente dormidos! Caminamos dormidos, hablamos dormidos, nos movemos, vivimos, amamos, lo hacemos todo estando dormidos, en un profundo sonambulismo. Una hipnosis profunda y natural. Por eso es por lo que hay tanta confusión y tanto conflicto, tanta violencia y tanta guerra. Es realmente un milagro cómo la raza humana ha sobrevivido. ¡Tan dormidos, y aún así nos las ingeniamos!
Pero estamos dormidos. Nuestro comportamiento no es un comportamiento al que podamos denominar alerta, atento, consciente. No lo estamos. Ni por un solo instante podemos ser conscientes de nosotros mismos. Pruébalo y siente cuán profundamente dormido estás. Si no me puedo recordar durante un solo minuto, durante sesenta segundos, ¡cuán dormido debo de estar!
Dos o tres segundos y el sueño se hace presente y dejo de estar ahí, ya me he ido. La consciencia ha sido abandonada, la inconsciencia ha entrado. Surge una densa oscuridad y, de nuevo, recuerdo que estaba intentando permanecer consciente.
P.D. Ouspensky estaba trabajando junto a Gurdjieff en este método de “recuerdo de sí”. La primera vez que se encontró con Gurdjieff le dijo, “¿Qué quiere decir con “recuerdo de sí?”. Yo me acuerdo de mí mismo. Soy P.D. Ouspensky”.
Gurdjieff le dijo, “Cierra tus ojos y recuerda que eres P.D. Ouspensky, y cuando te olvides, dímelo. ¡Se honesto!”.
Pasaron sólo dos o tres segundos y Ouspensky abrió los ojos y dijo, “He empezado a soñar. Olvidé que era P.D. Ouspensky. Lo he intentado tres o cuatro veces. Me he dicho a mí mismo, “Soy P.D. Ouspensky, soy P.D. Ouspensky, soy P.D. Ouspensky”, y entonces un ensueño se presentó y deje de ser consciente”.
A lo que Gurdjieff replicó. “El que tú sepas que eres P.D. Ouspensky, no es recuerdo de sí. En primer lugar no eres Ouspensky, y en segundo lugar esto no es recordarse. Cuando el recordarse se dé, tú serás el primero en negar que eres P.D. Ouspensky”.
Durante tres meses Ouspensky lo intentó con toda su alma, a fondo. Cuanto más lo intentas más te das cuenta de lo duro que es. Cuanto más lo intentas más empiezas a sentir que “He estado dormido toda mi vida”. Es una consciencia mecánica la que poseemos. Podemos funcionar con ella, hacer lo rutinario, pero nunca podemos profundizar. Durante tres meses, cuando lo intentó e intentó y se hizo consciente, surgió un nuevo pilar de consciencia. Cuando pudo sentir y permanecer consciente de forma permanente, Gurdjieff le pidió que fuera con él y saliera a la calle. Y Ouspensky dijo, “Por primera vez, en las calles de una gran ciudad, me di cuenta de que todo el mundo está dormido, de que todo el mundo se mueve en sueños. Pero yo había circulado por las mismas calles y nunca había sido consciente de ello. Y vi que todo el mundo estaba dormido, sólo que con los ojos abiertos”. Se asustó tanto que tuvo que decirle a su Maestro, “No puedo seguir, tengo que regresar. Todos están tan dormidos que puede ocurrir cualquier cosa. No puedo seguir”.
Siéntate junto a la calle y mira los ojos de la gente moverse. Te darás cuenta de que todos están encerrados en sí mismos. Nadie se da cuenta de lo que sucede a su alrededor. Alguno habla consigo mismo, algún otro mueve sus manos, haciendo gestos, puede que esté sumergido en algún sueño. Los labios se mueven, todos hablan por dentro; nadie es consciente de lo que sucede a su alrededor. Todos se mueven como autómatas. Van a sus casas, no necesitan ni recordar siquiera dónde están; se mueven automáticamente. Sus piernas se mueven, sus manos dirigen la dirección de sus automóviles, llegan a sus casas, pero todo el proceso en sí es sólo un sueño, una rutina mecánica. Los carriles están ahí y ellos lo único que hacen es circular por esos carriles. Por eso es por lo que siempre estamos temerosos de lo nuevo, porque entonces tenemos que crear nuevos carriles. Estamos asustados de lo nuevo porque con lo nuevo la rutina no funciona, y durante cierto tiempo debemos de estar alerta. Estamos siempre encajonados en nuestras fijas rutinas y estamos, en cierto modo, muertos. Una persona que duerme, en realidad está muerta. No se puede decir que esté viva.
Sólo por unos instantes, por unos breves momentos en toda la vida, nos volvemos conscientes, y esos momentos se dan o bien en profundos momentos de amor, que son escasos… Sucede tan sólo a unos pocos, a muy pocos. Y cuando sucede, todos sienten que este hombre se ha vuelto loco, porque se vuelve diferente por completo pues comienza a ver las cosas de un color distinto, con una música diferente, con una luz distinta. Empieza a mirar a su alrededor y contempla un mundo diferente. Desde luego, para nosotros se ha vuelto loco, por tanto podemos perdonarle porque “está loco”. Está en “un sueño”. La realidad es al contrario: nosotros estamos dormidos y por un breve instante él se ha vuelto consciente de una realidad más profunda. Pero él está solo, y esa consciencia no puede continuar porque es un suceso accidental.No la ha conseguido con su propio esfuerzo. Simplemente ha sucedido. Es un accidente. Volverá a dormirse de nuevo y cuando se duerma sentirá que ha sido traicionado por su amante o su amada, porque la magia del amor ya no está presente. Esa magia llegó porque él se hizo consciente de un mundo distinto.
Uno se vuelve consciente o bien con el amor o bien con la muerte. Si de improviso caes en manos de la muerte, te harás consciente. En accidentes repentinos, como un coche dirigiéndose incontrolado a toda velocidad colina abajo, te vuelves consciente, porque no hay futuro y el pasado ha acabado. Sólo el momento presente, este momento de deslizarse colina abajo, lo es todo. Ahora se abre una dimensión distinta en el tiempo. Estás aquí y ahora por primera vez. Los sueños no son posibles porque no hay futuro. No puedes pensar en el futuro. El pasado se está acabando. Entre esos dos tiempos, en este instante, en esta calamidad, te vuelves consciente de que el amor y la muerte son los únicos momentos en que nos volvemos conscientes, pero ellos no están en nuestras manos. ¡No existen!

DECRETO DE ABUNDANCIA


Desde La Luz de Dios que Yo Soy.

Desde El amor de Dios que Yo Soy.

Desde El Poder de Dios que Yo Soy.

Desde el corazón de Dios que Yo Soy.


Yo Decreto: Yo moro en medio de la infinita abundancia.

La abundancia de Dios es mi fuente inagotable.

El Río de la Vida nunca deje de fluir.

Fluye a través de mí en lujosa expresión.

Buenas vienen a mí a través de vías inesperadas y Dios trabaja en una miríada de maneras para bendecirme.Ahora abro mi mente para recibir mi bien. Nada es demasiado bueno para ser verdad. Nada es demasiado maravilloso para que suceda. Con Dios como mi Fuente, nada me asombra.

No estoy agobiado por pensamientos del pasado o futuro. Uno se ha ido. El otro aún está por venir.

Por el poder de mi convicción, junto con mi propósito y mis audaces y útiles acciones profundizo mi relación con Dios, mi futuro se crea y se pone de manifiesto mi abundancia.

Pido y acepto que me elevo en este y en todo momento a la Verdad Superior. Mi mente está tranquila.

A partir de este día y en adelante doy libremente y sin temor a la vida y la vida me da de nuevo a mí con magnífico aumento. Bendiciones llegan de manera previstas e inesperadas. Dios me provee en formas maravillosas.

Soy, de hecho, agradecido. Y dejo que así sea.


Por favor, compártanlo con sus seres queridos.

Sepan que son AMADOS. Iremos a través de esta experiencia juntos e intactos. Siempre ha sido el plan. Dios, el Poder de Dios, el Amor de Dios, la Luz de Dios no han abandonado su “construcción”. Entren y vean por ustedes mismos.


Maureen Moss
Representante de The World Puja Network

¿Cómo opera la sanación mediante Reiki?


Por Marinela Ramírez
Buscadores de la Luz

Al recibir la energía Reiki la persona (el paciente) toma conciencia de su origen divino, se conecta con la luz y la trascendencia de la vida. Todo ello se traduce en lo que los beneficiados describen como una “profunda paz y alegría interior”. Lo que ha sucedido es que la persona se conecta con su luz interior y se purifica su cuerpo (sus cuerpos, para ser más exacta) y éstos se alinean con su espíritu. Por cierto: el mismo efecto se produce en quien transmite Reiki. Por ello entre reikianos decimos: “sanando a otros, sanamos”.

A aquellos que tienen heridas en el alma, están deprimidos o quebrantados de salud, o que simplemente quieren sentirse mejor, Reiki les aporta luz, serenidad y conexión con la Fuente, la Energía Universal.

Es por ello que Reiki, aun a distancia, produce un estado de profunda relajación y alegría interior que poco a poco va sanando viejas heridas. Y esto sucede en una forma sencilla, amorosa y totalmente natural. El paciente irá recobrando su paz interior y estado de salud. Pero también necesitamos de su colaboración. Es decir, que él esté dispuesto a sanar y ver el origen de su estado de inarmonía. Sin llegar a ese origen no podrá sanar realmente, pues Reiki, como todas las terapias holísticas, están dirigidas a remover las causas de las "enfermedades" y no sólo a suprimir los síntomas, como haría un analgésico (cuando hay dolor), un antidepresivo (en cuadros de depresión), un somnífero (en el caso del insomnio), etc. La sanación va a lo más profundo de nuestros códigos internos y programaciones, conscientes e inconscientes, corrigiendo, realineando, limpiando, hasta llevarnos a nuestro estado original de pureza.

Las programaciones y emociones negativas, así como las acciones negativas, traen como consecuencia la infelicidad. Todo estado alterado empaña nuestra aura y repercute en nuestra mente, nuestro cuerpo físico y espíritu. Reiki armoniza. Y esa armonía es integral: engloba el nivel físico, mental, emocional y espiritual.

Bajo esos preceptos enviamos Reki. Ni siquiera tenemos que pedir por “algo” en particular. Enviamos Reiki a la persona y la energía se encarga de armonizar lo que esté inarmónico. La persona colabora o no y esta colaboración puede no ser consciente, de modo que el paciente recibe energía de sanación y los resultados se van viendo en la medida en que él (o ella), desde su corazón, esté dispuesto a sanar.

domingo, 19 de abril de 2009

Identificacion de los Temores

IDENTIFICACION DE TEMORES -

Existen siete temores principales y los analizaremos a continuación para conocerlos y tomar conciencia de cual de ellos nos afecta más ; de este modo podremos comprenderlos y en su caso eliminarlos.

El temor a la muerte.-
Es el principal de todos los temores ; el hombre ha buscado incansablemente durante toda su existencia encontrar la fuente de la juventud eterna tratando de inmortalizarse ; esta búsqueda se origina en el temor a la muerte.
El temor a lo desconocido, a la inseguridad que produce no saber qué hay después de esta vida. Si establecemos que la vida en el planeta es una escuela y reconocemos la existencia de un ser superior de energía propia, entonces no debemos de temer a la muerte, pues seguramente luego de ella existirá el renacer a una vida superior, a la recompensa por haber mantenido una vida en positivismo y ayuda a los demás y a nosotros mismos.
La receta para vencer el temor a la muerte es pensar positivamente, pues aquel que lo hace no tiene nada que lo dañe, y no caben los pensamientos de preocupación y angustia que terminan por destruir la confianza del hombre e incrementan este sentimiento absurdo del temor a la muerte. Cuando hablemos del tema de la muerte y de las zonas paralelas como la zona fantasmal y el plano astral, cuando comprendamos realmente lo que significa lo que es la muerte del cuerpo físico, entonces será para nosotros muy sencillo erradicar para siempre el temor a la muerte, no siendo otra cosa que el temor a lo desconocido y cuando lo desconocido se conoce, se elimina entonces la causa o sea el temor mismo.

El temor a perder la salud.-
Es uno de los temores más comunes del ser humano, se origina desde el momento mismo en que abrimos la puerta de nuestra mente a la posibilidad de enfermarnos.
Cuando somos pequeños, inconscientemente nuestros padres por ignorancia nos han infundido una serie de temores con respecto a la enfermedad, siendo los más frecuentes los siguientes:
No pises descalzo, no salgas sin abrigo, no andes sin suéter, etc., porque te vas a enfermar. Con tales órdenes empezamos a programar al subconsciente del niño para que acepte que él debe enfermarse porque es lo común, con ello se abre la posibilidad en su mente para que durante toda su vida sufra de resfriado cuando no tiene la ropa apropiada.
La enfermedad es desequilibrio energético que se presenta en el ser humano cuando los estímulos del exterior entran en una forma desordenada en nuestra mente y somos incapaces de manejarlos.
Cuando estamos en equilibrio, cuando no nos percatamos de los aspectos dañinos, normalmente no nos enfermamos, porque no trabaja nuestro subconsciente en contra nuestra. Mas lo común es lo contrario, nos enfermamos porque se nos enseñó que debemos enfermarnos. Sabemos que todo el mundo se enferma y permitimos la posibilidad de desequilibrio en nuestro cuerpo energético, por lo tanto en nuestra aura y en nuestra mente, reduciéndose nuestra vibración energética , debilitando nuestro sistema inmunológico.
La mayor parte de las enfermedades son psicosomáticas y esto comprueba lo que dije anteriormente: mientras la mente este sana el cuerpo estará sano o viceversa.
Si ustedes quieren realmente preocupar a una persona, lo que deben decirle es que se ve muy mal y si es sugestionable, sentirá que esta muy mal. Si por el contrario , quieren ayudar a subir el ánimo de la persona , deben señalar lo contrario aunque no se vea así; decirle : "Oy e, qué bien te ves", es una buena acción para que el individuo suba su vibración energética, aunque no sea perceptible a simple vista.
La receta para vencer este temor es cerrar la puerta a la posibilidad de enfermarnos y entender que la enfermedad está en nuestra mente y hay que sacarla de ahí. Una vez que la hemos extirpado será muy sencillo que nuestras enfermedades se reduzcan y se presenten con mucho menor frecuencia para finalmente lograr que se erradiquen por siempre.

El temor a perder la libertad.-
Uno de los principales temores que han afectado al hombre ha sido el temor a perder su libertad. Esta pérdida de la libertad se ha manifestado en diferentes formas, la más común es el miedo de muchos hombres al matrimonio, que sienten que esto los hace perder su libertad; vemos infinidad de solterones o de solteronas que en verdad son infelices y que pudieron ser muy felices con sus parejas pero siempre se antepuso en ellos el temor mental de perder la libertad.
Otro de los temores mas comunes es la cárcel. El temor de que nos encierren y así perder la libertad del cuerpo físico y con ello de nuestra vida entera ; hay que entender en realidad que la verdadera libertad va mas allá que el no casarnos o no estar en la cárcel.
La libertad de romper ataduras que tenemos con todas las personas y todos los objetos ; cuando nosotros podamos desligarnos enérgicamente de todo, hasta ese momento, seremos libres, no importa dónde nos encontremos y en qué circunstancia , es decir, nosotros durante toda nuestra vida nos la hemos pasado amando objetos, dinero, ropa, casas, autos, así como tratando de poseer a nuestros seres queridos más allegados, a nuestras mascotas y a otras muchas cosas. Es evidente que hemos establecido lazos energéticos muy fuertes de unión. Por ello cuando sufrimos la pérdida de alguno, una parte de nuestra vida se va con ellos, nos sentimos mal y no somos libres en verdad pues estamos muy atentos para proteger a todos nuestros seres queridos y objetos que tenemos. Descuidamos la atención en nuestro propio desarrollo interior, que debe ocupar todo nuestro esfuerzo.
Esa preocupación por lo ajeno no ayudará a mejorar en algo el estado de sufrimiento de todos, por ello, si la analizamos a fondo, veremos que no existe la posibilidad de ayuda, al contrario generamos una energía mental negativa de angustia y preocupación, y en vez de ayudar, perjudicamos a nuestros seres queridos, por lo tanto debemos entender que los problemas de cada persona son el resultado de la Ley de Causa y Efecto de cada uno de ellos. El preocuparnos, el sufrir con ellos, no mejora la situación; si por el contrario, estamos tranquilos y entendemos lo que esta sucediendo, podremos con la calma necesaria prestar la ayuda que se requiere.
En resumen, podemos decir que la libertad, es no tener una liga energética de posesión con personas u objetos, estar libres de esa liga de tal manera que si perdemos a alguien o algo no nos afecte en lo absoluto, esto es libertad; cuando lleguemos a ello no habrá miedo a perder la libertad porque no hay ligas energéticamente posesivas que nos unan sino el conocimiento de lo que en realidad es la libertad; es decir, usualmente se piensa que el amor a nuestros seres queridos es la sobreprotección cuando algo les sucede ; si en realidad amamos a nuestros seres queridos, debemos dejarlos ser libres y decirles que nos dejen ser libres a nosotros.
El amor verdadero va mas allá de un amor posesivo, es libre por naturaleza : ser y dejar ser, es el postulado sabio que define la libertad, y cuando se sigue, desaparece el temor.

El temor a perder el amor.-
Este nace de la desconfianza y desconocimiento que tenemos de nuestro propio ser ; así también nace el egoísmo que nos hace creer que somos propietarios de las personas que queremos. Los celos son el peor enemigo y precursor del temor a perder el amor, el celar a una persona es absurdo, sale fuera de toda lógica ; debemos entender que no somos dueños de ninguna otra persona, si lo aceptamos de esa manera pasaremos la vida en perfecta armonía y no en dolor y sufrimiento.
La receta para vencer el temor a perder el amor es entender que no somos dueños de nadie, que debemos respetar el libre albedrío de los demás y que si nuestra pareja decide dejarnos, entender por qué sucedió y buscar tranquilamente otra pareja ; este es el camino que debemos seguir; finalmente se ha demostrado que aquellos que no son celosos, que tienen confianza en su pareja y que dan libertad de acción y la exigen para sí, nunca han perdido el amor. El amor se pierde por desconfianza, por celos, por estados de angustia y cuando estos se dominan, prevalece el amor en el ser humano.

Temor a la miseria.-
El materialismo con el que se vive actualmente nos hace desarrollar un temor a la miseria que de tan solo pensar en vernos sin recursos materiales para subsistir , nos domina el temor y nos hace ser egoístas y materialistas, afectando mucho a nuestros semejantes.
El nacimiento del temor a la miseria, se origina en un principio de inseguridad muy profundo en la psique del ser humano, se desarrolla desde la niñez y va tomando fuerza dependiendo de las experiencias particulares de cada uno. Cuando se abre la puerta de nuestra mente al pensar que nosotros podemos caer en la miseria, no tenemos confianza en nuestras propias capacidades para evitarlo. Es en ese momento cuando existe una profunda depresión, es el ambiente fértil en donde se puede caer en un temor tremendamente poderoso de inseguridad y falta de confianza en nosotros mismos.
Nuevamente la recomendación es que la mentalidad de progreso, alegría y pensamiento positivo hagan posible que el temor a la miseria no llegue a nosotros nunca más.
El Creador no nos ha formado para que vivamos con miseria, esta es una invención de la mente enfermiza del hombre que no ha podido comprender todavía que su misión es ser feliz en la opulencia del padre.

Temor al ridículo.-
Este es el más ridículo de los temores, nace de la inseguridad y desconfianza que tenemos de nuestras propias potencialidades; temor al ridículo es vivir en el error, entendiendo que lo que piensen los demás no debe de ser importante para nosotros. El manifestarse tal cual somos, con verdadera espontaneidad, nos hace no temer al ridículo; la vida nos ha enseñado que somos crueles con los demás, que gozamos con la crítica destructiva y sarcástica, sin embargo bien se sabe que el que esta mal es quien critica y no el criticado; cuando llegues a entender el origen del mal, verás que estas fuera de él, pues si actúas con franqueza, con limpieza de espíritu, entenderás que no es importante lo que los demás piensen de ti y empezarás entonces a ser tú mismo.
Vencer el temor al ridículo, es ser como eres, dejando a un lado las opiniones ajenas. Es un mal general que las personas se concentren en los demás, en vez de concentrarse en sí mismos para mejorar.
Si sientes que debes actuar de una manera determinada y estas satisfecho siendo así, deja de pensar en lo que otros están pensando de ti, simplemente se lo que quieres ser, lo que tu voz interna te dicte.

Temor a la soledad.-
Es el temor a estar solos con nosotros mismos, lo que nos hace buscar la compañía de nuestros semejantes, lo cual es normal y deseable, sin embargo es importante que entendamos que el estar solos no implica algo malo. La soledad nos ayuda y nos da la oportunidad de estar con nosotros mismos, de buscar un diálogo interno que identifique esa fuerza superior que existe dentro de nosotros; cuando esta se encuentra, la soledad realmente se disfruta y lejos de provocarnos temor, nos llena de un gozo extraordinariamente bello.
En realidad nunca nadie se encuentra solo, todos estamos acompañados por nuestra propia esencia por la presencia de Dios, cuando esto se reconoce ya no es importante la compañía de otros cuando esta no se puede obtener, entonces el temor a la soledad desaparece para siempre, el buscar dentro de ti es encontrar la fuerza que te hará eliminar este temor.
Se han detallado los temores a los que debemos enfrentarnos todos los días, o cuando menos los más importantes, existen otros más derivados de los anteriores que no vamos a mencionar; si nos concentramos en lo que ya vimos, y empezamos a autoanalizarnos veremos que es muy importante conocernos para vencer los temores que generan nuestros propios pensamientos, nuestra propia mente, el dragón de siete cabezas es el peor enemigo del hombre, que hay que ir cortando poco a poco cada una de estas cabezas hasta que no quede ninguna, hasta que hayamos vencido el pensamiento negativo y las angustias y las bajas vibraciones, a través de una actitud positiva y de un trabajo interior poderoso. Cuando lo logremos, seremos un guerrero en el camino de la iniciación.

Extraido de: www.isabelsalama.com

sábado, 11 de abril de 2009

Felices Pascuas


Pascua" significa "paso"...

"Paso" ¿de qué a qué?

Pasar de estar vivo a medias a estar viviendo vivo...

Pasar del auto-maltratoa ser gentil con uno mismo...

Paso del depender de la aprobación del mundo,al auto-aprecio sano y al auto-sostén...

El huevo de pascua es el símbolo del nacimiento del auténtico Sí Mismo:tu trabajo es romper tu cascarón.

Pero los pájaros sabenque cuando el pichón está naciendoes necesario esperar sin prisaa que él mismo, a su tiempo, rompa el cascarón desde adentro.Si fuera otro el que se lo rompiera desde afuerael pequeño pájaro no estaría aún preparadopara recibir el aire y moriría.

Podemos ser ayudados a nacer,pero el cascarón debemos pujarlo nosotros mismos desde adentro.

Puedes ayudar a otros a nacer,pero nadie nace por cesárea al mundo del espíritu.

Que rompas tu cascarón, que te des a luz,que nazcas!!

Que sepas ayudar y ser ayudado!!

Por una Pascua consciente, con el corazón.


(tomado de la red)

jueves, 9 de abril de 2009

El Angel, Poldy Bird



Esta dura batalla de vivir nos embarulla. Queremos abarcarlo todo con los brazos abiertos, extendidos, y los ojos perdidos en un horizonte circular que se aleja a cada paso que damos hacia él. Estos ojos vueltos hacia afuera, siempre hacia afuera, tratando de descubrir la precisión de los contornos, la realidad de las imágenes.
Esta mente con su fichero numerado, catalogando cosas, actos pasiones, sentimientos, gentes. El trabajo es arduo, interminable. La balanza no cesa de pesar. Ayer teníamos un jardín con mariposas, con ranas, con charcos, con un ángel de conocido rostro que enlazaba la diminuta mano de la infancia y nos enseñaba canciones para entonar la música de las rondas.
Queríamos porque sí. No nos culpábamos de nada ni buscábamos culpables.
Éramos blancos, íntegros y nuestros. Nos asombrábamos de la maravilla de una flor, de los ojos fosforescentes de los gatos transitando la noche, de los bichos de luz, de la voz de la madre anunciando la sopa caliente o los buñuelos, del padre fuerte y cansado regresando a la tarde del trabajo. La vida era un abrigo tibio en el invierno y un aire azul por el que nuestro cuerpo navegaba en el verano.
Un aire azul y un ángel..., siempre el ángel.
¿Qué pasó después? Amontonamos cifras, dimos nombre a los ríos y a las ciudades, dimos nombre a esa ternura natural que surgía de nosotros como un manantial interminable.
La llamamos "amor" y escogimos cuidadosamente a quienes podían recibirlo, a quienes podíamos aceptárselo. Y aquel camino ancho, aquel camino llano, se fue estrechando hasta transformarse en una callecita angosta, en un desfiladero por donde sólo podemos pasar de uno en fondo.
De uno en fondo y cada vez con menos equipaje. Lo primero que dejamos fue el ángel.
Después los sueños. Más tarde la ilusión, la fantasía y hasta la generosidad.
Cada vez más desconfiados, empezamos a escrutar los ojos de quienes nos rodeaban, a estudiar sus movimientos: ¿iban a acariciarnos o a golpearnos?. Nuestras alforjas se llenaron de inquietudes, de miedos, de vanidades, de egoísmo. Separamos "lo nuestro" de lo de los demás, pusimos un cerco para proteger nuestro lugar, bebimos ávidamente nuestra agua, comimos hambrientamente nuestro pan, más del que nuestra hambre nos pedía, por las dudas de que alguna vez llegara a faltarnos... y empezamos a llamar "superfluas" a cosas como los barriletes, las oraciones y los milagros.
Y ya el cielo no nos pareció tan grande ni la tierra tan inmensa, ni tan valiente el hombre, ni tan tierno el pecho amigo, ni tan desinteresada la mano que se ofrecía a estrechar la nuestra. Y defendiéndonos de los otros, los marginamos.
Pero la culpa es nuestra. Porque miramos al hombre con su traje planchado y sus zapatos nuevos y su nombre completo, olvidando que adentro de cada uno hubo un chico que jugó en el mismo jardín que un día tuvimos, un chico con un ángel igual al ángel que nos llevaba de la mano... No quiero ser amarga, sólo quiero decirle que he sufrido, como usted, como todos..., sólo quiero decirle que estuve triste como usted, como todos, y de pronto me sentí encerrada, y de pronto me sentí prisionera, incapaz de dar un paso más, de reír, de ser feliz, completamente feliz... Hasta hace un rato.
Hace un rato crucé por una plaza. No sé por qué pasé junto a las hamacas y un chiquillo me dijo: "Hamáqueme fuerte, quiero tocar el cielo con los pies". Me lo dijo sin preguntar mi nombre, sin preguntar si yo era buena, sin preguntar cuánto dinero llevaba en mi cartera.
Solamente me dijo hamáqueme hasta el cielo, y no se puso a calcular los metros que lo separaban del cielo. ¿Para qué? Estaba allá. Era azul. Era ancho. También podía ser suyo.
Tenía derecho a él.
Dejé mi cartera sobre la arena, lo hamaqué con todas mis fuerzas. -¡Lo toco!
-Gritaba entusiasmado-. ¡Lo toco! ¿Ve? Reía. Y su risa era una cuchara de plata tintineando en el cristal del aire. Y mi risa era también una campana azul en el aire de enero.
Alguien, a mi costado, reía conmigo. Reía en esta tarde, reía porque sí. Era el ángel. El ángel antiguo y vapuleado, el ángel olvidado, el ángel de la infancia que por fin encontró un lugar libre junto a mí y, sin pedir permiso, se agarró de mi vestido, se zambulló en mi cuerpo y me ayudó a hamacarlo.
En la mitad del día, en la mitad del dolor, quebrando la seriedad de nuestro oficio de adultos austeros, reconcentrados, grises, hay siempre un chico volando en una hamaca. Un chico que somos nosotros mismos queriendo tocar el cielo como sea. Basta con detenerse a hacerlo.
Basta con agarrar su mano leve y decirle despacio las cosas más disparatadas y hermosas: que es lindo estar vivo, que el corazón no necesita un motor a chorro para tocar las nubes, pues sube solo, como el incienso de las bendiciones, si lo dejamos escapar un instante de la rutina. La verdad es esa, simplemente, esa cosa tan simple que de tan simple tenemos olvidada.
Cuando dejé la plaza, en mi pecho reverberaba una fuente. Iba sonriendo. Algunos se detuvieron para mirarme, y sonrieron también. Creían que le sonreían a una muchacha sola y un poco loca que se reía por nada. No sabían que también le estaban sonriendo a un angel invisible que iba colgado de mi brazo.

¿QUÉ ES UNA “ACTIVACIÓN DE ENERGÍA?”


Imagínense un castillo protegido por un gran perro que duerme. Durante todo el día las personas vienen y van, vienen y van. Él duerme. Las C ONOCE. Para él, ellas son “seguras”. Duerme. Repentinamente, el perro dormido SE DESPIERTA. Hay un “extraño” en la casa. Es un OLOR distinto a los olores que conoce, incluso entre los enemigos normales. Vigila, olfatea el aire y comienza a aullar.
Esa es una “activación de energía”. De ambos lados del Velo, en el Mundo de la Forma, y en el Vacío, hay una terrible inquietud. Ambos lados están ATERRORIZADOS. El perro guardián está ladrando y los guardias de seguridad se preparan para dispararle... a cualquiera que aparezca por el vestíbulo.
El Mundo de la Forma (el lenguaje de los sentidos físicos) está comenzando a PONERSE BORROSO. Las personas se sienten “confusas”, es difícil concentrase. ¿Oyeron algunas veces un zumbido en los oídos? Todo el planeta, del lado “femenino” de nuestra propia naturaleza, está recibiendo regularmente FAXES de Todo Lo Que Es. Ciertos códigos, símbolos e informaciones están siendo DESCARGADOS continuamente de ese “lado” de toda nuestra conciencia.
Con esta “nueva información”, la Energía de la Diosa será capaz de comunicarse por fin con el Masculino Interno. Si miran alrededor de ustedes, en todo su universo, verán los símbolos de la energía de la mujer (o femenina)... que finalmente dice: “Creo que realmente estoy empezando a ENTENDERLO a él.” No es una comprensión “mental”. ¡Pero sin duda significa muchísimo para Ella!
Estos símbolos son “conceptos puente” que conectan ambos lados del cerebro. Si quieren, son un “nuevo lenguaje” que señalará la aurora de un nuevo nivel de asociación entre el Él” y el “Ella” Arquetípicos. Algunos de ustedes ya lo saben, durante muchos meses ya hubo una renovación de las conexiones del proceso del “pensamiento” desde el CEREBRO hasta el CHAKRA CARDÍACO.
De ahora en más, todo el mecanismo de percepción comenzará y terminará en el CENTRO DEL CORAZÓN. En unos pocos años, los libros de anatomía que hemos llegado a conocer y amar, serán OLVIDADOS. Serán reemplazados por técnicas de “escaneo” táctil diseñadas para certificar el “tono” vibratorio de un centro energético... en cualquier parte de la forma física. Al hacer girar la “rueda” de un chakra, el médico/sanador será capaz de AFINAR ese “tono” con cualquier frecuencia que sea más armoniosa para esa forma de vida por ese período de tiempo. La salud o el “mal-estar” lo determinará el nivel de equilibrio que exista entre esta forma de vida y el resto de su “base de realidad” (y hay muchas).
El viaje intra-dimensional se volverá una “droga de prescripción médica”... una “licencia” del “canal hogareño” propio en el “televisor” vibratorio... permitiendo una variación necesaria... y la reparación y realineación de los “patrones” dañados de nuestra forma tan holográfica.
El CEREBRO, en un universo equilibrado, no se utiliza para PENSAR o DELIBERAR SOBRE LOS RESULTADOS POSIBLES. Es simplemente una “oficina de correspondencia”... diseñada para entregar “memorandos internos de la compañía” a los distintos departamentos de nuestro sistema corporativo anatómico. Cuando este universo se inclinó enormemente hacia el Paradigma de la Dominación Masculina – el “empleado de correspondencia” decidió comenzar a abrir el correo... y a pretender que dirigía la compañía. Pretender es todo lo que el “empleado de correspondencia” podrá hacer alguna vez.
El cerebro NUNCA podrá funcionar lo suficientemente rápido como para operar un universo que modula por encima del nivel de la materia física. Por eso hemos estado ATASCADOS AQUÍ. ¿Alguna vez tratan de meditar? ¿Qué le pasa a su mente? ¿Tienen “cerebro de mono”? ¿Tienen una “charla” mental incesante que les impide VOLAR? Esos son los resultados inevitables del funcionamiento de la preponderancia del cerebro.
El Centro del Corazón no PROCESA. “Pulsa”. Dirigir su vida desde su CORAZÓN en lugar de su cerebro... es la diferencia entre escribir normalmente... y usar la taquigrafía. En la taquigrafía, UN SÍMBOLO puede reemplazar a toda una oración. El CORAZÓN lo sabe... el cerebro, no.
El cerebro SEPARA la realidad… y los ayuda a concentrarse en las partes individuales que componen algo. El CHAKRA CARDÍACO recién abierto realmente MEZCLARÁ la realidad de nuevo en una continua página de “Seidad” (9) y toda comunicación interna se logrará simultáneamente a través de ONDAS vibratorias de “saber” que salen en todas direcciones a la vez. Esa es la forma en que se comunican los Delfines y las Ballenas... uniéndose entre sí mediante el conductor común del Agua.
Para los Delfines y las Ballenas NO HAY DIFERENCIA entre ellos y el agua. Eso es cierto para los NIÑOS PEQUEÑOS también. Ellos no perciben su “entorno” como separado de ellos. Tampoco lo haremos nosotros. Todo fue una ilusión. Y esa ilusión está pasando.
La tarde del Sábado, se firmó un contrato entre el Dios y la Diosa Arquetípicos en este universo. Cada “lado” del Velo (sí, el Velo cubre Su rostro), pidió un regalo de bodas. A ella, el Arquetipo Masculino le pidió el regalo de Su CONFIANZA. Es todo lo que él quiso siempre. “Ven a mi casa”, dice Él. Por ello quiere decir VEN A LA FORMA. El mayor acto de confianza para el LADO OSCURO... (el Mundo de lo Invisible) es VOLVERSE VISIBLE... desconectar el “dispositivo encubridor.” El Femenino Interno ES la personificación del “lado oscuro” del símbolo del yin/yang.
Por lo tanto, por todo este universo, comenzarán a ver la personificación del Mundo de lo Invisible, lo Mágico, lo Fantástico. La Diosa ha gobernado sobre tales cosas, ellas vienen siempre a su pedido. En ella llega nuestra conciencia psíquica y espiritual, nuestros recuerdos y el conocimiento de los misterios desconocidos... mantenidos cautivos por demasiados siglos. En ella llegan nuestros sentimientos... encerrados en un calabozo... enterrados muy adentro.
A Él, el Arquetipo Femenino le pidió el regalo de Su MENTE. Ese es el “zumbido” que todos pudimos escuchar. Ella no pidió que esa “mente” lo controlase. Sólo se le concedió su administración... para que él nunca, nunca más, abuse de la mente... y permita que la mente lo controle a Él. Es como el sheriff que confronta a un maníaco homicida y le pide su arma. Le dice: “Deje que YO se la sostenga...”
Ahora bien, señoras, ¡no se confundan! Estos temas NO son asuntos de género. Estamos hablando aquí de POLARIDADES... y, en cada forma humana (sin que importe el género), moran un Dios Y una Diosa.
¿Últimamente sintieron que se “están volviendo locos” (saliéndose fuera de su mente?) ¿Tuvieron los nervios DE PUNTA... sus emociones exacerbadas y al límite? Bueno, relájense... ESTAMOS volviéndonos locos (saliendo fuera de nuestras mentes)... y adivinen qué. Ahora realmente podemos descubrir nuestro CORAZÓN.


(4) Ver la transmisión Canalización Consciente
(5) Ver “Conociendo a su Genio Interior”
(6) Espíritu Guardián : una energía protectora que gobierna el Universo de la Reconexión (Unidad) para asegurarse de que siempre triunfe la ELECCIÓN en las vidas de quienes habitan en él.
( 7) Pasión


La he visto.
Cabalga por la pradera sin montura
Pidiéndome que vaya yo también.
¿Adónde va?
¿Qué quiere de mí?
“¿Qué necesitas?”, me pregunta.
“¿Qué debes tener para no morir?
Cuando hayas contestado mi pregunta, Comenzarás a estar vivo.”


Copyright Daniel Jacob – Septiembre 2004 daniel@reconnections.net
Traducción: Susana Peralta

Informacion para la Activacion del ADN, Centro Shamanico "Camino Dorado"

http://www.caminodorado.com.ar:80/informacion.htm